Cegera consciente

Una de las infinitas causas por la que nunca solucionaremos esos problemas que molestan a la humanidad es la ocultación consciente de la realidad como primera premisa. Es una costumbre muy extendida entre nuestros ilustres gestores la de mostrar sólo lo que conviene a la imagen pública, aquello que ayuda a que las medidas tomadas y que hace que al menos lo que se está haciendo es lo máximo que se puede hacer.

Pero la realidad es toda aunque incluso no la conozcamos. En la violencia de género hay dos hechos de peso que se esquivan: uno, la condición agresiva de la especie humana que tiene en algunos de sus individuos (hombres o mujeres) un desarrollo desproporcionado, la cuál no parece que sea posible subsanar sin represión. El otro hecho el que el individuo víctima (hombre o mujer) se compadece de su agresor y eso le hace no denunciarlo ni abandonarlo.

Decir que el problema se soluciona denunciando y que si no lo hacen las mujeres  es porque tienen miedo (otro error, pobre del hombre maltratado que aunque sea uno no tiene respaldo). Sí y puede que también porque su amor hacia esa otra persona se lo impide, pero esto último deja en muy mal lugar al género femenino y no está bien airearlo.

La obsesión por cerrar el discurso e identificar la realidad con éste degrada nuestra inteligencia.

Popularity: 1% [?]

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.