Confesiones de un anarquista no practicante
Lunes, 7 junio 2010
El poder ha sido creado por nosotros y si no existiera tendríamos que inventarlo. Pero lo que no puedo es creer en él, no puedo darle mi voto incondicional a quien lo tiene, no puedo más que sentirme un ateo de Dios poderoso en la tierra. No pertenezco por naturaleza a ningún grupo social que sea guiado por líderes y si lo hago es temporal, con un pequeño contrato en forma de legislatura, carnet de socio o confianza.De momento y no sé si mañana.
Porque las contradicciones del poder son ciegas a los creyentes. No practico pero soy anarquista en tanto que mis principios son míos, autónomos y no dados por un color. Porque detrás de un color hay una bandera, detrás de una bandera hay un escudo y detrás de un escudo está el poder. Por eso soy anarquista, aunque al final me conforme con algunas de las formas de gobierno y liderazgo. Si los principios son ideologías corren el riesgo de convertirse en dictaduras y no creo en los bandos aunque los practique.
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No. 1 — julio 22nd, 2010 at 11:55
[...] calentura pero que siguió alimentando los estómagos ideológicos y ansiosos de poder. En mis confesiones de un anarquista no practicante dejo las intenciones sobre en lo que me estoy convirtiendo viendo que la historia sigue igual. [...]