TODOS LOCOS

Estáis locos, todos. Nos hemos vuelto locos. Aunque es posible que nunca estuviéramos cuerdos. Aquí gana el que más escándalo hace, el que más manipula, el que mejor usa la propaganda y siempre fue así y no acabará nunca, tú también, no creas que no va contigo, va conmigo también. Qué hay de toda esa gente que votó NO a los partidos que querían este absurdo referendum en las elecciones catalanas. Los del SÍ fueron quienes apostaron fuerte porque aquello se contara en votos y no en escaños. Pero eso se ve que no importa, nadie lo ha dicho, nadie lo usó como forma de aclarar lo que hay, porque a nadie le interesó. Solo se quiere sangre, dolor, sufrimiento, revolución o sumisión. Qué hay de la gente que ayer alucinaba en Cataluña con menos de la mitad del pueblo echado a la calle como energúmenos por un no se sabe muy bien qué, que hay de esa mayoría que no quiere la independencia y que lo votó tranquilamente hace poco.

Estáis todos locos, tenéis ganas de pelea, todos, los “buenos” también, porque es un insulto a mi inteligencia la retórica de la demagogia para hacerse las víctimas. Qué víctimas, la huida hacia adelante la han hecho unos pocos con una buena labia y el resto lo ha seguido sin control, ciegos, sin luces y sin frenos, borregos. Pero no quedó claro en las elecciones que NO se quería referendum, unas elecciones de verdad que terminaron siendo de verdad, eso, escaños.

Claro, ya da igual, estamos en el lugar en el que a la mayoría de esta especie humana loca le gusta estar, en el enfrentamiento absurdo, en el “tú con esas gafas”, en el yo soy el bueno y libre o yo soy la ley y el orden.

Pues ya hubo un saltarse la ley, buenistas, lo que pasa es que no ganasteis. Y ya hubo una trampa, poder, y debió legitimarse. Ya habríamos acabado. Hubo un plebiscito real, tan vitoreado a priori y tan manipulado como cualquier otro. Si ya lo hubo qué hacemos haciendo el imbécil, no se le puede quitar el cargo sin violencia ninguna a quien no respeta la constitución, a qué viene no usar los medios que se usarían contra cualquier funcionario del Estado si se salta las normas.

Siento deciros que estamos locos, todos, y que cada uno de ustedes que andáis por ahí echando leña al fuego estáis locos, los buenistas también, yo os señalo con el dedo, lo siento, es que parece que no se puede porque no se puede pensar de otra forma para ser bueno. Pues ya os podíais haberos dado cuenta de que salió NO.

A quién haya llegado hasta aquí le toca ahora pensar de qué bando estoy. Supongo que considerarás que del otro. Si es así, me estáis dando la razón.