Normalidad

No es lo mismo una manifestación por la igualdad que una huelga removida por intereses políticos de la que, evidentemente, cada partido saca tajada para soliviantar a sus secuaces. La obsesión ideológica no puede servir a la normalidad vital. El avance tan tremendo que vive España en el asunto del género, el sexo y la raza se usa deliberadamente para conseguir rendimiento político. Es evidente, a la mínima, unos y otros encuentran motivos para encabronar y menear ideas políticas que poco o nada tienen que ver con la normalidad. Los complejos de la izquierda y la derecha no dejan de condicionar el pensamiento de gente sensata.
Si luchamos por la normalidad no podemos meter en medio otros asuntos. Me parece un insulto a la inteligencia pensar que la igualdad entre el hombre y la mujer en la sociedad contemporánea depende de la desaparición del capitalismo. El modelo mercantilista que hizo salir a Europa del sistema feudal, tiene hoy tantos grados de realización que cuesta hacerlo entender al pueblo, entonces lo mejor para algunos es meter a todas sus formas en el mismo saco del mal, escondiéndole que incluso una pequeña empresa autónoma forma parte del sistema capitalista. Así, con todo. La lucha por la normalidad en la sociedad, donde una mujer o un hombre puedan hacer o pensar como quieran sin miedo a nada, no es exclusiva de ninguna tendencia política, me parece una tomadura de pelo al pueblo fácilmente manipulable.
Yo cuando cierro la puerta de mi casa por dentro (valga de metáfora para todo lo demás) tengo claro que si todas las personas, mujeres, hombres y viceversa, actuaran igual y pensaran igual (no hablo de ideas políticas), el asunto cambiaría. Por eso invito a la gente que se manifestó, pero sobre todo a las mujeres que hicieron huelga, a que miren a sus vidas privadas y comprueben si hacen lo suficiente para que la normalidad llegue a sus vidas reales (no me gusta eso de la igualdad, es solo un escalón a superar).
 
Entiendo por normalidad que no hay que repartir nada al cincuenta porciento, solo hay que compartir cosas, tareas y responsabilidades. Normalidad es que se valore a las personas por sus capacidad y no por su sexo. Normalidad es que el código penal contenga leyes que no sean sexistas. Solo normalidad. Normalidad es que un tío o una tía sean considerados listos, hábiles, fuertes, delicados, cuidadosos o inhumanos por lo que hagan y no por su sexo.
 
La sociedad la formamos personas individuales y aquí empieza todo y termina todo. Yo en mi vida privada la tengo bastante avanzadita. ¿Y tú puedes decir lo mismo?